Clarividente descenso del adiós
Dejo por hoy el ego,
¿ Porque hoy difiero,
no dejo lo de hoy para luego?
Suena el timbre,
los latidos se detienen,
no por ello me siento infalible.
titubeamos al mirar,
ya sabes de lo próximo,
conoces el limítrofe,
el verdeazul de tus ojos escondes.
Hoy ningún camino a tomar
es fácil de transitar.
Dejo por hoy el ego.
Sientes ese frío escalofrío,
te invito a caminar.
Tu cabizbajo sofoca el triste llanto
que de entre el cuello se haya anclado.
-[En el intento fuimos verdaderos héroes
conquistamos lo inalcanzable...
En el intento aunque fallido, tuvimos victorias y derrotas
pero siempre afables.
He despertado del sueño,
aunque no entiendas lo que paso conmigo,
prometo de aquellos bellos momentos vividos,
no arrojarlos al olvido.
No llores mas, que de tu felicidad
ha otro,
Dios, habrá de favorecer.
Dime que aunque en el mañana no me veas,
si yo lo hago, te veré con una sonrisa plena.]
Dejo por hoy el ego.
Siento un peso en los ojos
arden de rojos.
Y no soy de un adiós capaz de soltar.
Pensaba dentro mio,
unos versos de Pablo Neruda del poema 20
los sentía como si mios fueran... en ellos me veía:
"Ya no la quiero,
es cierto,
PERO CUANTO LA QUISE!!!!
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.
De otro.
Será de otro.
Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro.
Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero,
es cierto
pero tal vez la quiero.
ES TAN CORTO EL AMOR Y ES TAN LARGO EL OLVIDO!
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos
sean los últimos versos
que yo le escribo."
Un lo siento es poco a los ojos de una niña desolada
y un beso en la mejilla es soborno a la despedida de corazón roto.
Pero quiero que recuerdes lo mas bello de todo, y es que seremos siempre conocidos
...Mi buena y muy querida conocida.